martes, 31 de agosto de 2010

Día 1: Vigo -> Langreo

Hemos comenzado el viaje con la recopilación musical grabada por Carlos para la ocasión, empezando con “On the road again” un rato más tarde de lo previsto, sobre las nueve y media, y como es habitual pasando por Beiramar para llenar el depósito (que Mibi  aunque muy moderamente consume diesel).  El tiempo era bastante malo, de hecho en Pontevedra llovía y ha continuado haciéndolo hasta Mondoñedo, donde sorpresivamente salió el sol y así se mantuvo el resto del viaje.

En la salida de Vilalba nos hemos colado, hemos echado la culpa al navegador y la he bautizado como “Charo”, por aquello de personalizar la culpa que parece que descarga más (hace años había un local llamado "Corrígete Charo").
La A8 sigue en construcción, siempre espero que al año siguiente la encontraremos terminada pero la cosa va despacio . Si bien es cierto que la magnitud de la obra requiere (muchísimos y enorme viaductos), tanto A Mariña como Asturias lo necesitan y sobre todo lo merecen.

Nos detuvimos  sobre la una en la capilla de San Román (Barres) nada más cruzar el Puente de Los Santos (debe su nombre a que en sus extremos se encuentran las capillas de San Miguel y San Román ) en Asturias. Hasta ahora y salvo por el cambio de tiempo atmósférico (suele ser muy bueno hasta Mondoñedo y a partir de ahí entran las nubes) esto es el denominador común de nuestros cuatro viajes a la zona.

Pasadas las tres de la tarde  llegamos a La Felguera - Langreo. Esperábamos encontrar un lugar gris y ennegrecido, pero por el contrario nos hemos encontrado un lugar acogedor en el que las edificaciones no sobrepasan las 5 ó 6 alturas, la amplitud de las calles y en sus construcciones se destacan las combinaciones de colores, se han reconvertido y/o integrado elementos vinculados a la industria siderúrgica. Como los edificios de la calle Conde Sizzo (maravillosos y justo delante del hotel) y el Museo de la Siderurgia MuSi se ha hecho aprovechado una antigua torre de refrigeración cuya parte superior está pintada a rayas de colores, se ve desde muchos puntos de la ciudad y se ha convertido en el logo de la misma.

Como ya era un poco tarde decidimos picar algo ligero. Alrededor  del parque de Dolores Fernández Duro había muchos locales con terraza pero sobre todo uno estaba a rebosar  y parecía bastante tradicional (Sidrería Restaurante El Gaucho). Pedimos una tapa de chipirones enteros  y una de langóstinos con pimientos de Piquillo (estos últimos buenísimos), pero nada de picar: las tapas eran enormes y ya empezábamos  con la tripa repleta.
Dejamos nuestras cosas en el Hotel  “LangreHotel”. Nos pareció fantástico. Muy cómodo y muy bien acondicionado (la cama, las almohadas no ayudan a irse). Reservamos la cena degustación para esa misma noche (era nuestro aniversario y quisimos darnos el capricho) y la sesión de Spa para las ocho de la tarde del día siguiente.

Emprendimos camino a Gijón.  Aparcamos en la calle Magnus Blikstad (un Viceconsul de Noruega y Suecía, que fundó la Compañía General de Maderas, y colaboró en la fundación del Ateneo-Casino de Gijón). Aprovechamos las vistas del mar, con una marea muy alta que había engullido casi por completo la playa de San Lorenzo, ly ucía un sol fantástico. Admiramos algunos de los edificios cercanos al barrio marinero, la iglesia de San Pedro. Además de esta me  ha parecido preciosa  la basílica del Sagrado Corazón y en arquitectura civil el edificio del banco Santander  y otros que seguro olvido.

Había muchísma gente por las calles y por la zona de la playa, y eso  que faltaban dos días para la fiesta de la Sidra (¡una penita!).

Volvimos al LangreHotel, una ducha y a cenar en el Restaurante Alpunto (el del propio Hotel). El comedor de techos altos con una decoracion muy sobria y elegante en tonos crudo y granate. Apenas se escuchan murmullos de los comensales, ambientado con música clásica y no hay otros sonidos que te distraigan de los manjares que vas a degustar.

El metre (encantador y muy profesional) nos anuncia de qué consistirá la cena degustación pidiendo nuestra aprobación:
  • Langostinos crujientes en hilo de patata con verduras. De diseño, en un plato con un hueco central para las verduritas, los langostinos (6) alrededor y varias manchas de diferentes salsas.
  • Pixín con una vinagreta (no recordamos el nombre técnico). El pescado en un punto delicioso con una vinagreta riquísima, y también en un plato de diseño tipo cuchara.
  • Solomillo al foie. Aquí Eli ya no pudo terminar el rico solomillo con foie por encima y una salsita como de oporto.
  • Mousse de mascarpone y compota de melocotón, y como Carlos le dijo al metre que el queso no le iba demasiado, le ofreció como alternativa el Pastel de toblerone. Todo buenísimo (hasta el +carpone).
  • Regamos con agua y vino tinto (sin gaseosa), y cuando me acababa la copa o el vaso de agua, venía el metre y lo rellenaba amablemente.
  • Curiosidad nº1: En la mesa había un platito soperito del tamaño de un posavasos en el que al principio de la cena el maitre lo rellenó de aceite (ni idea de para que era, y allí quedó - se admiten propuestas).
  • Por último 1 café y a pasear la cena.

Y a la habitación a dormir, no sin antes intentar contar algo de esto en el blog pero la wifi no nos dejó. Nos vemos próximamente en el Valle del Nalón.

3 comentarios:

  1. A ver si la vinagreta no tenía aceite y era para echarlo, o para poner una vela, o para lavarse las manos o...
    De todos modos sí que parecéis los de On the Road Again, que se pasaban todos los episodios comiendo, leñe, así ya podían ser cómodas las camas, que con esas cenas no habrá quien duerma

    ResponderEliminar
  2. Gracias a google hemos descubierto que ese plato con aceite (se supone que es un buen aceite) es para mojar mientras vienen los platos. Vamos, lo que en otros sitios te ponían un cubillo de mantequilla.

    ResponderEliminar
  3. Guay, quitando el foie, muy buena pinta la cena degustación, pero menuda cena, como para dormir luego. Lo del aceite aqui lo ponen en muchos sitios, y si, es para mojar el pan, y a tú cuñado le encanta, bueno, es que todo lo que sea de moje le va. Ya contareis lo del spa, a ver que tal.

    ResponderEliminar